Del archivo de mis correos · Espiritualidad y relaciones
¿Meditar es egoísta?
Hola,
Hay personas que afirman —desde el más absoluto desconocimiento— que la auténtica meditación, la auténtica introspección, es una forma de egoísmo. De ensimismamiento. De mirarse el propio ombligo. Dicen que nos desconecta de los demás y de la realidad, que nos narcotiza, que nos anestesia. Que nos encierra en una burbuja para girar, como satélites sin rumbo, alrededor de nuestro ego.
Quien diga eso, una de dos: O no ha meditado jamás, o no ha meditado bien jamás... Por muy obispo que pueda ser.
Porque si algo se sigue de la auténtica meditación —de la de verdad, de la que no es moda, ni pose, ni consumo de bienestar— es el descubrimiento de que, cuando uno tira hacia adentro, cuando uno profundiza de verdad en sí mismo… Descubre que no está solo.
Descubre que todo y todos estamos íntimamente relacionados. Que no somos islas. Somos nudos de relaciones. Redes de almas. Almas en red. Nos interrelacionamos, nos interconectamos, nos afectamos unos a otros de forma constante e inevitable.
Y es ahí —en ese silencio hondo y lleno de verdad— donde nace el auténtico altruismo. La auténtica compasión. La auténtica motivación para servir, para amar, para darse.
Porque si tan unidos estamos… No hay otra forma de amar a los demás que amarse también a uno mismo. Y no hay otra forma de amarse bien que volcarse, desde dentro, hacia los demás. Porque lo veamos o no, entre ellos y nosotros… Solo hay una aparente diferencia.
Te deseo un día fantabuloso.
Nos seguimos leyendo,
Quim
