La semana te pide muchas cosas. El domingo, haz sitio a lo que te importa.
Entre el trabajo, las obligaciones y todo lo que reclama nuestra atención, es fácil ir dejando para después algunas preguntas importantes: cómo estamos viviendo, qué estamos persiguiendo y qué merece de verdad nuestro tiempo.
Los domingos te escribo para hacernos un poco de ese sitio. Humanidades, espiritualidad e inteligencia artificial, con palabras claras, algo de humor y los pies en la vida cotidiana.
Mi hijo pequeño va a un colegio distinto al que fueron sus hermanos. Y desde el primer día hubo algo que me sorprendió. No era algo grande. Ni espectacular. Ni costoso. Era solo un detalle. Pero vaya detalle.
Hay personas que afirman —desde el más absoluto desconocimiento— que la auténtica meditación, la auténtica introspección, es una forma de egoísmo. De ensimismamiento. De mirarse el propio ombligo.
Una de las cosas más desconcertantes de esta nueva era de inteligencia artificial es que puedes generar un trabajo excelente, sin haber aprendido nada. Me explico.
Te escribo desde lo que vivo. Y desde lo que todavía intento comprender.
A veces parto de una experiencia personal; otras, de un filósofo, un mito, una tradición espiritual o algo que está cambiando con la inteligencia artificial. Busco ideas que nos ayuden a comprender lo que nos pasa, mirar las cosas con más perspectiva y decidir con más criterio. Mis propias contradicciones vienen incluidas.
Escribo libros, doy clases en la universidad y trabajo como directivo. Soy esposo y padre de cinco hijos. Entre unas cosas y otras, la vida me da bastantes ocasiones para comprobar si lo que digo sirve también cuando cierro el libro.
Una reflexión para leer a tu ritmo y llevarte a tu semana. Puede empezar en algo cotidiano y acabar haciéndonos revisar una idea que dábamos por segura.
También, lo que voy creando
Cuando venga a cuento, te hablaré de mis libros, formaciones y proyectos, y de cómo pueden ayudarte en lo que estés viviendo o quieras poner en marcha.
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El correo del domingo
¿Seguimos pensando juntos?
Ojalá te lleves una idea que te aclare, una pregunta que te acompañe o una manera distinta de mirar algo que te importa. Si además sonríes un poco, mejor.